Creamos
constantemente. Cada pensamiento, palabra, deseo y acción es creación, aunque
nos cueste percibirlo y aún reconocerlo. La creación es constante y es, la
mayoría de las veces, inconsciente. Es inconsciente porque tenemos patrones de
pensamiento, comunicación, deseo y acción que están instalados, que
reproducimos automáticamente, algunos desde hace poco, y otros desde siempre; algunos
aprendidos cuando niños, otros aprendidos cuando adultos; algunos aprendidos en
la familia, otros en la escuela, sociedad, cultura, medios de comunicación y
demases espacios de interacción.
Nuestra
situación de vida es la materialización de todos esos patrones, porque todo lo
que es materia, antes fue no-materia. Todo lo que vemos, primero fue una idea,
desde la casa en la que vivimos, hasta nuestro ser, las cosas que usamos todos
los días, el planeta, y hasta el universo. Por eso es tan importante reconocer
cómo estamos pensando, como hablamos, deseamos, actuamos. Cuando podemos
observarlo, podemos cambiarlo, y es a partir de allí que nuestra situación
física comienza a cambiar. Y los cambios materiales son tan grandes como los
inmateriales.
El
primer paso es reconocer que cada pensamiento es creador de realidad. Nuestros
pensamientos no caen en “saco roto”, nuestras ideas no quedan en el vacío,
porque de hecho el vacío no existe. Todo es frecuencia, hasta el pensamiento
más pequeño es energía, y es sólo una cuestión de “tiempo” que se materialice.
Y las palabras son otra clase de energía, lo que decimos se materializa más
rápido, al nombrarlo ya lo estamos trayendo a la 3D. Luego las acciones, al
hacer materializamos más rápido, y no sólo lo que estamos haciendo conscientemente,
las acciones son energía que atraen más de lo mismo, son mensajes que damos al
universo acerca de cómo vivimos o pretendemos vivir.
Si
pienso que soy de determinada manera, pues entonces lo soy, más aún si lo digo,
y mucho más aún si actúo como tal. Entonces, se presentarán todas las
circunstancias, personas y situaciones para seguir reproduciendo eso que creo
que soy. A veces pasamos años convencidos de que somos de determinada manera,
con tales o cuales defectos, aptitudes, capacidades, etc. y no nos damos cuenta
de que somos eso porque nos lo creímos, porque nos lo creemos. Cambiar lo que
somos es tan simple como cambiar nuestras creencias acerca de lo que somos,
porque sólo somos esas creencias, y nuestra situación de vida es sólo su
materialización.
Nuestra
vida es nuestra creación, podemos decidir cómo vivir a cada instante, porque
podemos crear a cada momento. Revisemos qué estamos creando, para poder elegir
conscientemente qué es lo que queremos para nuestra vida. Nuestro poder es
ilimitado, porque somos ilimitados.
Listos,
preparados…. a crear!