Me pregunto cómo
trasmitir con palabras este amor que siento, me pregunto cómo lograr que quienes
lean sientan en sus corazones la dicha y la paz que ahora vivo. Me pregunto
cómo hacerlo, me pregunto si es acaso posible, y si aprenderé a hacerlo en
algún momento... ¿Cómo llegar a explicar con palabras sentires tan profundos,
tan intensos?
Pienso que quizá no hay nada que explicar, pues el sentir no se explica, el alma y el corazón no hablan con palabras, tienen
otro lenguaje… Al escribir esto vienen a
mi recuerdo abrazos, juegos, caricias, miradas, risas, canciones, danzas,
poesía. Siento que cada corazón tiene una música que le es propia y a través de
la cual se comunica con los otros corazones, y que si bien todas las músicas
son distintas, comparten el mismo lenguaje musical. Me da gusto este
“descubrimiento”, ahora sé mejor como transmitir mis sentires a mis herman@s.
Entonces, ¿cuántas palabras más podré usar?
Siento que va
perdiendo sentido que escriba, pero me doy cuenta que no tiene que ver con
escribir, sino con cómo escribir, desde qué lugar. Sólo palabras del corazón
pueden expresar lo que sucede en el corazón. Entonces, ¿cómo hacer para que las
palabras salgan del corazón y no de la mente u otro lugar? ¿cómo dejar libre
ese canal para que fluyan? … respiro, observo mi respiración, cierro mis ojos
un instante, y mi ser empieza a vibrar, la alegría surge desde adentro, hay una
fiesta dentro mío, suena la música de mi corazón y es una celebración, porque
la estoy escuchando, y no estoy sola escuchándola, muchos me acompañan, y se
alegran también, aunque no lo sepan en sus mentes, sus corazones entienden,
pues son ellos los que se están comunicando con el mío. Respiro… me
alegro tanto de que nos encontremos hoy aquí, tanto tiempo te estuve buscando y
esperando. Gracias herman@, gracias por entregarte a la vida, por reconocer el
camino de la luz y la creación, por animarte a ser y a saltar hacia lo
desconocido. Que dicha reencontrarnos y recordarnos, pues nunca estuvimos
separados, solo nos olvidamos… pero ahora que ya estamos aquí, juntos de nuevo, ya no nos separaremos. Te honro herman@, y celebro tu existencia hoy y siempre.
Ph: Manuel F. Seminario
