Pájaros cantando

Pájaros cantando
Un sueño que se convierte en vigilia
Encontrarnos con lo sincero
y volver a recordarnos
Caminarnos con nuestros pies serenos
Abrirnos paso entre la maleza
Mirar hacia el horizonte
Reirnos y recordarnos
Abrigarnos bajo un árbol
Ser uno con nuestra presencia
Divertirnos en lo sencillo
Alegrarnos en la simpleza

Caminos que nos liberan
Uno con Uno con Todos
Tránsitos que desaparecen
Revelaciones en el decir
Lágrimas que sueñan con un mundo más tranquilo

Saber que la Paz es a cada momento
Recorrernos por adentro
Integrarnos en nuestras diferencias
Cocrearnos juntos y unidos

Divina Presencia
Tejedores de los nuevos tiempos
Trajimos todo lo que necesitábamos
Siempre
Somos todo lo que necesitamos Ser

Riqueza Infinita
Nosotros
En Libertad

Así Es.










Poema inspirado en la experiencia "Peregrinación Joven por la Paz"
Centro Mariano del Espíritu Santo
Córdoba, Argentina
Octubre de 2018

Ph: Grupo peregrino en la caminata de subida al cerro "Pajarillo"

Ver en todo lo malo algo bueno


Gracias a todos los seres falsos que nos encontramos, porque nos enseñaron a ser verdaderos.
Gracias a todos los que nos reprimieron, porque nos ayudaron a liberarnos.
Gracias a todos los que nos dejaron de lado, porque nos enseñaron a querernos.
Gracias a todos los que nos faltaron el respeto, porque nos enseñaron a respetarnos.
Gracias a todos los que nos cerraron las puertas, porque nos enseñaron a abrir nuevas.
Gracias a los que nos desagradecieron, porque nos enseñaron a valorarnos.
Gracias a los que nos desalentaron, porque nos enseñaron a encontrar el coraje dentro.
Gracias a los que nos quitaron el abrigo, porque nos enseñaron a encontrar nuestro calor interno.
Gracias a los que se fueron, porque dejaron lugar para lo nuevo.
Gracias a los que nos maltrataron, porque nos enseñaron a defendernos.
Gracias a los que nos quitaron, porque nos enseñaron a dar.
Gracias a los que quisieron opacarnos, porque nos ayudaron a brillar.
Gracias a los que nos reclamaron, porque nos mostraron donde nos faltaba dar.
Gracias a los que nos lastimaron, porque nos enseñaron a cuidarnos a nosotros mismos.


Lo que menos quiero en este momento es usar mi tiempo para hablar con giles.


En estos días me he dado cuenta por qué me desvelo en las noches: es porque tengo pánico de despertarme al día siguiente y tener que hacerle frente a todo lo que va a venir. Y lo que va a venir es la angustia por no saber quién soy ni qué quiero hacer. Me di cuenta de que inconscientemente prefiero desvelarme con películas, pavadas o series para despertarme lo más tarde posible al día siguiente y que entonces el día se haga muy corto y tener que hacerle frente a la “vida” durante menos horas. Es que me da pánico vivir. 

Más de una vez he sentido ganas de desaparecer, y me sigue aconteciendo. Confío en que algún día este sentir desaparecerá, como tantos otros sentires desaparecieron. Algún día se irá el miedo a vivir, o quizás nunca se vaya, pero al menos pueda aprender a observarlo evitando que se adueñe de mis pensamientos y mis actividades.

Horas y días encerrada para darme cuenta de que le tengo miedo al encierro, al encierro que constantemente me invento vaya a saber por qué. Al igual que hace unos años me di cuenta de que buscaba la soledad porque le tenía miedo, hoy me doy cuenta de que busco la oscuridad y el silencio porque también les temo. Temo jamás poder salir y tener que quedarme adentro, mirando mientras los demás disfrutan en lugar de disfrutar con ellos. Desconozco de dónde viene este sentir, mas sí deseo trascenderlo, pues quiero vivir la vida en completud. “Vivir la vida en completud también es vivenciar los miedos” me dice una voz, y es cierto ¿en qué momento me creí que iba a dejar de tener miedo? Es parte de la vida temer, es parte de la vida sentir, es parte de ser humana, ¿por qué huir de nuestra humanidad? 

Hace algunos años también me di cuenta de que el camino a la salvación era el autoconocimiento, la verdadera aceptación de todo lo que tengo adentro, y que mejor me sentiría en tanto más lo siguiera haciendo. Y revolcarse en la mierda da bastante asco, y también da miedo. La parte buena es que después salimos relucientes. El desafío es quizás poder hacerlo con gusto, pero con gusto verdadero, o por lo menos mantener la fe mientras nadamos, sabiendo que nos encontraremos con nuevos aromas luego.





Image: holy shit

Ser quien soy


Ser quien soy
ser quien soy
ser quien soy
ser quien soy
ser quien soy
ser quien soy
ser quien soy
ser
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Reconociéndome

Hace un tiempo tomé conciencia del miedo que sentía al ver mi propio poder. Cerraba los ojos y me veía tan inmensa que me acobardaba. Todas las opciones que se presentaban ante mí, todas las posibilidades de ser y de crear, toda la magia que sentía parecían excesivas, parecían demasiado.

Mucho tiempo pasó desde la primera vez que pude observarme en esta situación hasta hoy, muchas cosas pasaron, y si bien el miedo se desvanecía cada tanto, ahora puedo ver con mayor claridad lo que está aconteciendo, quizás porque decidí dejar de ingerir alimentos y me abrumó todo lo que pasó luego de tomar esa decisión. 

Fue muy muy grande el poder que sentí, y me asusté, me sentí chiquitita de nuevo, y volví a comer, sabiendo que lo hacía para evadirme de algo mayor. Sé que todo es perfecto, y que todo está perfectamente ordenado, aún esta situación me sirve. La existencia misma me sirve a cada momento para que me reconozca, para que sepa quien soy, con todos los poderes y también con todos los miedos que hay en mi interior. 

Pretendo correr la bruma escribiendo, y mientras lo hago me doy cuenta que esa bruma ya se corrió, aunque mi mente aún lo dude y mi cuerpo se inquiete. Los deseos se cumplen en el mismo momento en el que los deseamos, lo único que necesitamos es un cambio de visión. Todo ya está resuelto me dijeron en una oportunidad, y lo creí, y lo sigo creyendo. Es la certeza que nace desde adentro cuando cierro los ojos y tomo una inhalación, los problemas se disuelven, y también los miedos, porque dejan de serlo, dejan de ser aquello que creí que eran para retornar al origen, a su fuente: el amor infinito que todo lo crea y todo lo es.


Hoy voy mirando estos miedos mientras viajo en un tren que está bajo la tierra. Veo cuantas veces dejé de hacer cosas porque me empoderaban, y sin saberlo me  boicoteaba en el encuentro con mi propia felicidad.


Gracias a todo el camino recorrido puedo reconocer ésto y transformarlo con mi propia voluntad,  con la voluntad de ser la mayor expresión de mi poder, de nuestro poder, de nuestros poderes. 


Y sigo comiendo, con la certeza de que estoy haciendo lo correcto y que todos mis deseos se estarán cumpliendo, como ya ha ocurrido antes, y que todo lo que acontece es parte de un camino y un recorrido mayor, que a cada paso sigue creciendo en sentido.

Y que así sea Porque así ya es.
© Cuaderno de vida
Maira Gall