Curación y arte

Ayer me pasó algo que hace mucho no me pasaba, tuve dolores menstruales, y fuertes, de esos que te obligan a dejar lo que sea que estés haciendo y recostarte. Sabía que algo andaba "mal", pues menstruar no duele a menos que haya alguna herida en nuestro ser femenino, que puede darse por distintas razones, propias, o de nuestro árbol o linaje, quizá hasta de vidas pasadas.

En cualquier caso, me conecté con ese dolor, sabía que había algo en mí que tenía que soltar para que el malestar desapareciera. No sabía qué era, me concentré en mi respiración y calmé mi mente, y de pronto tuve ganas de pintar, entonces agarré papel y pintura y puse manos a la obra. Sin saber qué estaba haciendo, y sin preguntármelo avancé, llené el papel de todos los colores y formas que salían de mí, y así por un largo rato. Hasta que en un momento sentí deseos de destruir mi pintura, no había emociones, sólo el deseo de que dejara de existir, así que la miré un momento, tomé un encendedor y la prendí fuego. Cuando estuvo hecha cenizas la puse en una maceta.

Haciendo todo esto tomé conciencia de varias cosas, por eso deseo compartirlo: 

Hay muchas heridas que nos generan dolor, y muchas veces no logramos identificarlas, pero eso no implica que no las podamos sanar. Hay formas de sanar que no involucran a la mente y los pensamientos, y están a nuestra disposición. Nosotros decidimos cuándo y cómo usarlas.
Destruir algo que me había llevado tiempo elaborar me ayudó a profundizar mi conexión con el presente y con lo efímero, a seguir reconociendo el sinsentido del apego y a liberarme de las expectativas sobre los resultados de las acciones que realizo, al fin de cuentas, hago lo que hago, porque siento hacerlo, poco importa si después será quemado o exhibido en un museo (aplica para una pintura y para todo lo que hacemos).
Crear es parte de nuestra naturaleza, y nos cura. Mi sangre me lo dijo, me ayudó a abrir más mis ojos del corazón, mis ojos creadores.
Mi dolor desapareció, y no sólo mejoré a nivel físico, también mi mente se despejó y me sentí liberada, liberada de algo que no sabía que era, y no sé aún si lo averigüé, tampoco importa. Lo que importa es que me siento más yo misma y deseo compartirlo.
Gracias a todos quienes ayudan a que sea más yo.

Bendiciones y felices incendios <3






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Maira Gall