Mensaje de los guías

Que la luz y la sabiduría divina guíen nuestros pasos, en abundancias, gozos alegrías, que caminemos el camino de regreso a casa sintiendo nuestra esencia más pura y sublime a cada paso, que la luz de la creación nos acompañe hoy y siempre y que la fuerza del amor sea para nosotros y en nosotros.
Amados míos, este momento de transformación requiere de su atención para la concreción del plan y de las tareas que se les encomiendan, y que ustedes mismos han elegido. Mis amados, acuérdense cuando vivieron a esta tierra, cuando eligieron hacer la tarea por Gaia, por amor a ella y por amor a la humanidad. Recuerden cuando se acostaron a los pies del creador y se entregaron en el amor y el servicio para contribuir a la evolución de la vida.
Habilita el recuerdo del amor incondicional, habilita tu corazón a experimentar el sentir profundo de la esencia que nos une querido hermano, recuerda cómo eres, recuerda tu verdadero ser, recuerda y respira el nuevo aire, y observa la nueva luz, el nuevo amanecer que te espera. Este es el momento de despertar, recuerda hermano, recuerda. Recuerda los cimientos, recuerda el origen, la fuente de tus acciones, la fuente de tu vida, y entenderás, simplemente entenderás hermano querido, que la vida es tu creación, y que eres parte de un plan mayor, que se cocrea junto con otras voluntades al servicio de la liberación. Libera el pasado, y simplemente recuerda. Conéctate con el silencio, con ese espacio donde no hay sonidos, ni pensamientos, allí donde tu verdadera esencia se muestra y te recuerda a qué has venido. Conéctate con eso que eres llamado a realizar, con tu plan de vida, con lo que elegiste vivir, para que seamos nuevamente uno.
Honramos tu presencia y honramos tu labor, te adoramos y te bendecimos, y nos ponemos a tu disposición. Somos uno en este plan, somos uno volviendo al uno, y al todo. Somos todo. Recuerda cuando viniste y nos dijiste que querías formar parte de ésto, te nos acercaste y con todo tu amor te ofreciste para venir a la tierra a hacer el trabajo que se requería, porque la amas profundamente. Recuerda aquí y ahora ese momento.
Azamaluc iraya, empirentia tirimeo. Talamea uzuratia. Umuzare tirimeo. Amelatia tirimeo. Ayu ayu ayu, azaramea tirimeo. Ayu ayu ayu.
Y que la gracia divina te acompañe, pues tú eres este recuerdo.
Mensaje de los maestros en misión, Comando Ashtar Sheran y miembros de la Confederación Galáctica de Luz.
Canalizado por Barbara Martinangeli

Lunes 25 de julio de 2016. Buenos Aires, Argentina.


Recuérdame

Recuérdame,
recuérdame hoy y siempre,
en estas letras, en este papel, en este suspiro.

Recuérdame,
y que mi recuerdo sirva para unir los corazones,
y para limpiar la nostalgia del vacío por llenar.

Habítame cando necesites refugio,
habita mi recuerdo cuando la soledad te invada,
cuando sientas que no hay nada más allá de tu vacío,
cuando la dicha esté lejana
cuando sientas que no hay futuro para ti, para nosotros.
Allí encuéntrame,
y habítame.

Habítame la piel y la esperanza,
cuando te encuentre la soledad en los suspiros del anochecer,
cuando los grillos canten y los despertares sean sombríos,
cuando el sol salga y se esconda tras nubes grises,
recuérdame,
y concíbeme.

Concíbeme como la entrega y la pasión,
como el inicio de la disolución,
como la continuidad de la exploración,
como el silencio tras las sabanas,
como el abrigo de la tristeza,
como la nostalgia hecha polvo en las estrellas que nos acompañan.

Abrígate con mi recuerdo,
y que la luna que nos une se emocione por él.
Abrázame, ilumíname, contiéneme,
muéstrame el camino hacia el destino que nos une,
muéstrame la razón que nos cobija
y el sendero que nos abraza.

Ay de mí, y de nosotros.
Ay de ti y del recuerdo.
Ay de nuestros recuerdos y desesperanzas.
Ay de nuestro corazón y de las noches.

Imagíname, y suéñame,
y me sumergiré en tus castillos
y me inundaré de tus deseos,
y me perderé en tus anhelos.

Amuralla este recuerdo,
y libéralo después.
Amuralla estos lamentos,
y libéralos también,
para que seamos uno en el recuerdo,
y uno en la soledad,
para que seamos juntos un encuentro
y la infinita eternidad.

Amurállame  y libérame,
y libérate también a ti, dulce paloma de la noche,
que vuela entre las estrellas,
que navega por los cielos de las almas que recrudecen,
que libera los sufrimientos,
que acompaña los lamentos,
que arrulla los sentimientos y las lejanías.

Y vuélanos, vuélanos alto.

Recuérdame cuando estés sola,
cuando al final del día los sonidos callen y los silencios despierten.
Recuérdame,
pues tu recuerdo me libera,
y me une a ti, y a tu vuelo.



Acerca de las soledades, y de los vientres


¡Qué desdicha señor para aquel que no habla con su corazón! ¿Yo? Soy yo acaso? ¿Soy yo quien no puede expresar sus más profundos sentires? Dame Señor la luz que necesito en este día para ser tu mensajera, y que sean tus palabras las que se escriben a través de mis manos, pues no resisto guardarte sólo para mí, se me hace indispensable compartirte Señor. Permíteme compartirte en este idioma que usa letras, y formas, y que parece tan limitado y trivial a veces. Permíteme compartirte aquí, aunque sea un poco, para poder liberarme cuando los otros caminos no están disponibles, cuando no hay lugar para un canto o una caricia. Permíteme expresarte a través de estas simples letras… simples, que forman palabras simples, que intentan acercarse aunque sea un poco más a ti.

¿Quién soy yo para hablar de soledad e idolatría Señor?
-¿De qué soledad me hablas hijo? La soledad es aquello que nos rememora nuestra esencia, no hay soledad, solo recuerdo.
-¿Y qué acaso con la idolatría?
-Pues idolatra quien no recuerda.


-Tú ¿Qué me dices tú acerca del futuro y el vientre? ¿No son acaso lo mismo?
-Los vientres son como mareas, rojas mareas que inundan campos fértiles, que bañan de amor y de vida a quien sabe recibirlos, pues son fuentes para quienes saben beber de ellos. En el vientre se cobija la esperanza y la semilla de que el futuro se creará, de que es creado y que es creación. El vientre crea, crea futuro, aunque no exista, aunque no haya razones para creer que existe y aunque la masa de vida no pueda con él, porque el reino es de aquellos que alimentan vientres, ésa es la verdad.

Resístete a creer que todo está acabado, pues nada existió, ni existe, ni existirá. Resístete a creer, pues el mundo es un eterno ir y venir, la vida es una espiral sin tiempo ni lugar.

Leer sin los ojos. Sentir.

© Cuaderno de vida
Maira Gall