Reconociéndome

Hace un tiempo tomé conciencia del miedo que sentía al ver mi propio poder. Cerraba los ojos y me veía tan inmensa que me acobardaba. Todas las opciones que se presentaban ante mí, todas las posibilidades de ser y de crear, toda la magia que sentía parecían excesivas, parecían demasiado.

Mucho tiempo pasó desde la primera vez que pude observarme en esta situación hasta hoy, muchas cosas pasaron, y si bien el miedo se desvanecía cada tanto, ahora puedo ver con mayor claridad lo que está aconteciendo, quizás porque decidí dejar de ingerir alimentos y me abrumó todo lo que pasó luego de tomar esa decisión. 

Fue muy muy grande el poder que sentí, y me asusté, me sentí chiquitita de nuevo, y volví a comer, sabiendo que lo hacía para evadirme de algo mayor. Sé que todo es perfecto, y que todo está perfectamente ordenado, aún esta situación me sirve. La existencia misma me sirve a cada momento para que me reconozca, para que sepa quien soy, con todos los poderes y también con todos los miedos que hay en mi interior. 

Pretendo correr la bruma escribiendo, y mientras lo hago me doy cuenta que esa bruma ya se corrió, aunque mi mente aún lo dude y mi cuerpo se inquiete. Los deseos se cumplen en el mismo momento en el que los deseamos, lo único que necesitamos es un cambio de visión. Todo ya está resuelto me dijeron en una oportunidad, y lo creí, y lo sigo creyendo. Es la certeza que nace desde adentro cuando cierro los ojos y tomo una inhalación, los problemas se disuelven, y también los miedos, porque dejan de serlo, dejan de ser aquello que creí que eran para retornar al origen, a su fuente: el amor infinito que todo lo crea y todo lo es.


Hoy voy mirando estos miedos mientras viajo en un tren que está bajo la tierra. Veo cuantas veces dejé de hacer cosas porque me empoderaban, y sin saberlo me  boicoteaba en el encuentro con mi propia felicidad.


Gracias a todo el camino recorrido puedo reconocer ésto y transformarlo con mi propia voluntad,  con la voluntad de ser la mayor expresión de mi poder, de nuestro poder, de nuestros poderes. 


Y sigo comiendo, con la certeza de que estoy haciendo lo correcto y que todos mis deseos se estarán cumpliendo, como ya ha ocurrido antes, y que todo lo que acontece es parte de un camino y un recorrido mayor, que a cada paso sigue creciendo en sentido.

Y que así sea Porque así ya es.
© Cuaderno de vida
Maira Gall