La
desdicha, la tristeza, el dolor…
tantas
cosas que quisiéramos dejar de ver, dejar de sentir
tantos
recuerdos.
En
ocasiones nos visitan por las noches,
a
veces durante el día
de
vez en cuando nos sorprenden
llegando
en momentos inesperados…
A
veces vienen de a varias
y
a veces de a una
y
a veces es difícil con todas,
porque
vienen con fuerzas,
y
nosotros solitos,
intentando
hacerles frente
y
nos parece demasiado,
y
nos parece que no podemos,
que
no tenemos fuerzas,
y
que necesitamos algo más.
Por
qué y para qué y cómo y dónde y qué.
Y
las respuestas no se hacen esperar
¿Qué
quieren de nosotros?
¿Qué
quieren de mí cuando vienen?
Qué
suerte que todo se pasa,… siempre
y
que todo dura un rato
y
que siempre ES un rato.
Nos
enseñan como las visitas.
A
veces más largas,
a
veces más cortas,
a
veces charlamos,
a
veces nos quedamos en silencio,
observándonos
y
con eso alcanza,
y
pasado el rato se van…
Hasta
la próxima me dicen
Hasta
la próxima les digo...
Gracias
por venir.

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