Tiempo hoy

Hoy, acerca de hoy y de ayer

Qué acerca de hoy y de ayer
Qué acerca de los días y las noches
Qué acerca de todo eso
Qué acerca del tiempo,  las horas, los minutos.
Qué acerca del interminable tiempo
Qué acerca del recuento de los momentos
Qué acerca de todo eso.
Qué acerca del transcurrir
Qué acerca de vivir en el tiempo que no tiene tiempo, en el presente sin medida de la creación que fluye en la caída de los momentos pasados y futuros, que agita un espacio que no muestra existencia más allá de sí mismo, y que resuena en la vibración de lo que agita, en cada dia, a cada momento, y se diluye y se crea con total certeza de su extinción, con total aceptación de su impermanencia.

Maestro. Amigo tiempoamigo.

Muestra la muestra de pan. Muestra muerte amiga maestra. Muestra la muerte maestra. Muestra la muestra pequeña muestra y gran muestra, y libera muestra de mostrar la muestra mostrando la mujer mejor maestra mostradora de las muestras mostrando misterios mostradores por mostrar de la muestra maestra. Mira maestra muriente maloliente. Molesta musiesta, masiteria mastiria, mulieste ministeria mustilicia malisteria.


Y así es.


Visitas


La desdicha, la tristeza, el dolor…
tantas cosas que quisiéramos dejar de ver, dejar de sentir
tantos recuerdos.

En ocasiones nos visitan por las noches,
a veces durante el día
de vez en cuando nos sorprenden
llegando en momentos inesperados…

A veces vienen de a varias
y a veces de a una
y a veces es difícil con todas,
porque vienen con fuerzas,
y nosotros solitos,  
intentando hacerles frente
y nos parece demasiado,
y nos parece que no podemos,
que no tenemos fuerzas,
y que necesitamos algo más.

Por qué y para qué y cómo y dónde y qué.
Y las respuestas no se hacen esperar
¿Qué quieren de nosotros?
¿Qué quieren de mí cuando vienen?

Qué suerte que todo se pasa,… siempre
y que todo  dura un rato
y que siempre ES un rato.

Nos enseñan como las visitas.
A veces más largas,
a veces más cortas,
a veces charlamos,
a veces nos quedamos en silencio,
observándonos
y con eso alcanza,
y pasado el rato se van…
Hasta la próxima me dicen
Hasta la próxima les digo...

Gracias por venir.



Flore-cimientos


Mírate crecer, mírate. Mira como creces, como se abren tus pétalos, como floreces. Mira tu tallo, tus ramas, tus hojas fortalecerse.

Recuerdas cuando eras una semilla pequeña bajo la tierra esperando salir? Recuerdas cuando esperabas, ansiosa por ver esa luz de la que tanto te habían hablado?
Y te mirabas en tu cascarón, te veías, veías tus adentros, adentro de esa pequeña casita que te contenía a ti y nada más que a ti,
Eras lo único que había, tú, adentro de tu semilla, de tu cáscara, esperando el momento justo, el momento perfecto, el momento ideal para salir.
Y no fue fácil al principio, costó un poco, había que romper ese cascarón que te cubría, había que hacer fuerza, pero se abrió, finalmente se abrió, y empezaste a crecer.
Y había que transitar ese caminito hasta la luz, parecía que estaba lejos, había que crecer entre la tierra, había que hacer fuerza porque la tierra estaba pesada y húmeda, pero de a poquito ibas avanzando, de a poquito en poquito, y sentías la tierrita y el agüita que te humedecía, y seguías avanzando, pasito a pasito.
Y a veces desconfiabas un poco, pero sabias que estabas yendo bien, que estabas yendo a donde tenías que ir, que esa luz que sentías existía, y estaba esperándote.
Y un día, diste un pasito más, y de golpe todo fue distinto, sentiste algo que nunca habías sentido, sentiste el espacio abierto, el aire, la libertad. Ahora crecías hacia arriba y parecía que te alejabas de esa tierra con la que habías compartido tanto, y podías seguir creciendo, sintiendo más libertad, y sentías el mundo entero ahí afuera como un espacio ilimitado en el que crecer.
Y seguías recordando la tierrita, y te sostenías  en ella, y las raíces crecían hacia abajo mientras vos crecías hacia arriba.
Y arriba hay colores, y hay olores, y hay frío y hay calor y cuantas cosas nuevas que ni te imaginabas cuando eras una semilla. El calor del sol tan lindo, las gotas de lluvia que caen sobre vos.
Y miras a tu alrededor, y ves el infinito espacio que tenés para seguir creciendo, y hay cada vez más sol, y cada vez más agua, y cada vez más aire, y tus raíces son cada vez más profundas.
Y ahora es imposible dejar de crecer porque hay un infinito espacio esperando a que sigas creciendo.
Seguí, seguí creciendo. Seguí, seguí creciendo-nos.



Decisiones


Siempre con lo mismo, no, siempre lo mismo, siempre lo mismo, nunca sabes qué hacer. ¿Por qué será que te pasa siempre lo mismo, siempre con esa indecisión, de si si, si no , si voy si no voy, si hago si no hago. ¿No te cansa a veces ser tan indecisa?... Siempre lo mismo. No te lo digo para que te sientas mal, pero no podes vivir así, siempre con un pie adentro y un pie afuera, en la mitad de la calle, no vas ni a una vereda ni a la otra, te quedas ahí, yendo y viniendo, nunca terminas de cruzar. No te das cuenta, o sí te das cuenta. No sé cómo lo podes solucionar, ahora que me preguntás, no se me ocurre, porque no sé, siempre te veo, veo que sufrís también con ésto, te veo ahí tan indecisa… A veces me das un poco de pena, me da un  poco de lástima que vivas con esa indecisión, pero yo creo que te podes liberar, no sé cómo, pero tiene que haber una manera. Es algo que podes llegar a alcanzar. ¿Te preguntaste alguna vez por qué estás siempre tan indecisa? ¿Sabés de que se trata? Será que desconfiás de tu propio criterio, desconfias de estar haciendo lo correcto, de estar haciendo las cosas bien, tenés miedo de estar equivocándote, de tomar un camino y que el correcto sea el otro, te da miedo, te da desconfianza, te preocupa cometer un error, y antes de cometer un error parece más fácil quedarse en  la no decisión, pero no está bueno, porque al final no haces ni una cosa ni la otra, ni lo haces bien ni lo haces mal, estas ahí en el medio. Siempre entre hacer y no hacer, lo mejor es hacer, dice Jodorowsky, así por lo menos te llevas la experiencia, aprendés. Entre hacer dos cosas, ¿qué hacer, qué es mejor, hacer A o hacer B? Por lo general lo más desafiante es lo que más enseña, lo que nos resulta más difícil es lo que nos da más lecciones, lo que más nos cuesta es aquello de lo que más aprendemos. ¿Por qué no hacer lo que te cuesta más? Ahí no hay manera de equivocarse, nunca hay manera de equivocarse, porque igual vas a aprender, aunque no salga como esperabas. Y eso no es problema, la mayoría de las veces las cosas no salen como esperábamos, entonces hacé lo más difícil, lo que más te cueste, lo que más te desafíe, siempre va a salir bien, no hay manera de que salga mal, no hay manera de que te equivoques, nunca te vas a equivocar si elegís hacer eso que más te enseña, no hay errores, nunca hay errores.




Nardos con uvas



© Cuaderno de vida
Maira Gall