Flores en la raíz


Ser un paisaje de flores agonizantes
latiendo en un suspiro
conteniendo las risas y los llantos.

Liberarnos de las molestias
y mirar hacia el pasado con ojos divagantes
esperando recordar nuestros tallos
nuestros interminables tallos
mientras amanecemos.

Cómo saber hacia dónde va el destino
si la vida se crea en cada respiro
si los cuentos nos amigan en las noches solitarias.

Imagino nuestra vida
y me río de pensar
porque la dicha de saberte me ilumina.

Nunca fui más feliz
y nunca fui más humana.

Agradezco las poesías
y los bosques
y los lamentos sin estrellas
todas las oscuridades,
y también tus ojos
que señalan el infinito
y me enseñan a vivir
en un mundo hecho canción.




¿Quién se ha llevado mi fe?


¿Quién se ha llevado mi fe?
La dejaste atrapada en el ropero,
por no querer cantar en las madrugadas,
y te arrepentiste,
pero ya no la encontrabas,
porque las corbatas estaban enredadas,
y no te dejaban ver.

Jugando a ser el rey
de un cuento de mágicas hadas,
corregiste los lamentos,
en las noches
muchas.

Hoy me inclino
sin arrepentimientos
y con fe.

Salgamos a jugar al recreo.

Palabras que no pretenden explicar
Sino que brotan
Como agua
De manantial
O de cascada
Agua
nada menos
y nada mas




Imagen: Green Tara




Rosas


Rosas
de carne
en la materia
y filamentos
de luz
infinita
conmovedora
humedad
impensada
impensable
juicios
libertades
lamentos
de la pureza
hoy.

Manejo el mundo a mi antojo
con el rugido de las mariposas
cantando con infinita paciencia
y locura
implorando por revelarme
y volar

No hay que perderse en los misterios
Mejor seguir alumbrando los laberintos
Y girar hacia el centro

Universo de carne
y de colores

¿Quién habita la piel rosada de una sirena desordenada?

Un pasaje hacia el infinito
De ida…
Y de vuelta




Tocar el mundo

Tocarte, tocar tu mano
tocar tus manos
y crearte mientras te toco
mientras te siento puro
y vital.

La belleza de un suspiro
el aliento en una mirada, compasiva
implorante y divagante.

Certidumbres sobre el destino
que disipan sombras
abriéndonos a un nuevo andar.

Las mañanas oscurecidas dejaron paso a los pajarillos
porque los cantos iluminan más que los recuerdos.
Amanece en tu presencia
y me animo a contemplarte una vez más
como siempre
mientras espero que los nidos se agiganten.

Ayer fuimos uno
y hoy somos dos
así como somos.
En un arrullo infinito te acompaño
y me entrego a la certeza de un mañana prodigioso

y de tu compañía.

Imagen: Manuel F. Seminario
http://manuelfseminario.blogspot.com.ar/

Danzantes

Cuando te miro me aparto del mundo
es como si una bandada de golondrinas despegara hacia el horizonte
y no tuviera fecha de vuelta.

Me gusta caminar mientras te reconozco
y sentir el aroma que dejan tus pasos
y tus abrazos danzantes.

Llovía cuando te vi
y me moría un poquito
porque el agua siempre me hizo llorar
y aún me costaba ponerme feliz
aunque me cosquillearan las manos de risa.

Hoy ya me puedo entregar
cuando con ganas me aquieto la calma
y me sugieres desvelos programados.

Me muero cuando te veo
y te veo cuando renazco.

Tus ojos cargan valijas de flores
y de esperanzas
y mi nariz huele a susurros
y planetas en la distancia
que pretenden conocer lo nuevo
y que se afirman en pasos fuertes cuando quieren embellecer el mundo que habitamos.

Hoy es un nuevo día
y todo lo que existe reverdece
porque el agua llegó hasta nosotros
y nos llenó de vida,
porque nos vimos entre unas nueces
sabias y maduras
y doradas
como el sol.

Asi me dibujo.



Imagen: Manuel F. Seminario
http://manuelfseminario.blogspot.com.ar/

Abrazo


Un cuello vacío
como un papel
que espera decir letras
o palabras
que espera decir algo
que nos pueda alumbrar la mirada.

- ¿A dónde estará mi fe?
- Se fue con el resto de las palomas

¿Cómo saber cuál es la verdad?

A veces me despierto solitaria
y pienso en el canto de los pájaros
y me muevo saboreando las paredes de la almohada
como sabiendo de qué se trata el existir.

Me contarás acerca de la luna y las estrellas
y acerca del sol también
y caminaremos juntos en la madrugada
y sobreviviremos a todas las injurias
porque el invierno nunca es largo cuando se conocen las esperanzas
y cuando los rayos del día se ríen a carcajadas
como nosotros
que no sabemos esperar la noche para mirar el cielo.

Cuánta magia la que se habita en los caminos
y cuánta riqueza la de la verdad
Aquellos fueron días de soñar
aquellos fueron días de recorridos.

Muestras de amor en el misterio de las estrellas
y miles de lucecitas queriéndose replicar
porque había un sueño que caminaba
y un abrazo que detenía el tiempo
allí
donde no había nada que esperar.

Hoy tengo fe



Imagen: Manuel F. Seminario
http://manuelfseminario.blogspot.com.ar/
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Maira Gall