Ser un paisaje de flores agonizantes
latiendo en un suspiro
conteniendo las risas y los llantos.
Liberarnos de las molestias
y mirar hacia el pasado con ojos divagantes
esperando recordar nuestros tallos
nuestros interminables tallos
mientras amanecemos.
Cómo saber hacia dónde va el destino
si la vida se crea en cada respiro
si los cuentos nos amigan en las noches solitarias.
Imagino nuestra vida
y me río de pensar
porque la dicha de saberte me ilumina.
Nunca fui más feliz
y nunca fui más humana.
Agradezco las poesías
y los bosques
y los lamentos sin estrellas
todas las oscuridades,
y también tus ojos
que señalan el infinito
y me enseñan a vivir
en un mundo hecho canción.

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