Rosas
de carne
en la materia
y filamentos
de luz
infinita
conmovedora
humedad
impensada
impensable
juicios
libertades
lamentos
de la pureza
hoy.
Manejo el mundo a mi antojo
con el rugido de las mariposas
cantando con infinita paciencia
y locura
implorando por revelarme
y volar
No hay que perderse en los misterios
Mejor seguir alumbrando los laberintos
Y girar hacia el centro
Universo de carne
y de colores
¿Quién habita la piel rosada de una sirena
desordenada?
Un pasaje hacia el infinito
De ida…
Y de vuelta

No hay comentarios.
Publicar un comentario